Velika Planina- Logarska Dolina

18 de junio 2019

Como os conté en el post anterior pasamos la noche en el Glamping Bizjak. Otra de las cosas que me llamó la atención para reservar aquí es que el desayuno te lo llevan en una cesta a tu tienda a la hora que digas. Pedimos que nos lo trajeran a las 8 y cuando nos levantamos, escuchando cantar a los pájaros, algún gallo y toda la tranquilidad del mundo ahí teníamos nuestra cesta esperando. Había de todo, zumos, embutido, fruta, un pan en forma de flor, yogures… Vamos que nos llenamos bien.

New photo by Anabel se va de viaje / Google Photos
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Desayunar así es otro nivel 😉

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Con mucha pena nos despedimos del glamping y vamos a conocer el lugar que al final del viaje se convertiría en mi favorito, Velika Planina. Es un valle donde los pastores suben a soltar las vacas para que pasten, y se conservan las cabañas típicas de toda la vida, unas construcciones en madera, redondeadas y con tejados bajos.

Cuando empecé a hacer la ruta por Eslovenia no lo había metido porque había leído que para llegar en coche el camino no era muy bueno, pero seguí leyendo blogs y entonces vi que se llega en funicular y telesilla, no tienes que subir con el coche hasta allí. Así que hice hueco y menos mal, porque es un paraje incomparable. De los más bonitos. Aparte de la experiencia de cómo llegar. Para compensar, la tarde sería un poco decepcionante, pero eso os lo cuento luego.

Antes de llegar y como todos los días, tuvimos que parar porque nos encontramos algún paisaje digno de hacer una parada y unas cuantas fotos. Caballos, vacas pastando… Imposible pasar sin más.

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Llegamos a Velika Planina, hay un cartel grande junto a la carretera que indica el parking, y un espacio a la derecha para aparcar. También se puede dejar el coche al otro lado, justo donde está la entrada al funicular.

✅ El billete para subir en el funicular junto con el telesilla cuesta 17€. Hay horarios, para el funicular, pero como fuimos a primera hora de la mañana tampoco nos preocupaba mucho la vuelta, pero si vais más tarde tenedlo en cuenta a la hora de bajar no os vayáis a quedar arriba con las vacas. También hay que tener en cuenta que la mejor época para verlo es de junio a septiembre que es cuando suben los pastores.

Subimos en el funicular y llega un momento que no vemos nada de las nubes que hay, pensé que al final iba a haber tanta niebla que igual no veíamos ni vacas ni cabañas ni nada de nada. Pero no, menos mal, al llegar arriba estaba más despejado, había sol y el paisaje ya se empezaba a ver espectacular.

Llega la hora de montar en el telesilla que te acerca hasta la zona más interesante. Hace un par de paradas, hay gente que se baja en la primera, pero está bastante alejada, eso sí, si os apetece caminar por allí y pasar más tiempo es una opción, pero si no, te bajas en la segunda, donde baja todo el mundo.

Yo nunca había montado en un chisme de esos, como no voy a esquiar porque no me gusta, no lo había probado, y al principio iba con un poco de miedo. Pero en cuanto empecé a sobrevolar vacas y prados me dejaron de temblar las piernas y solo podía decir todo el rato hala qué chulo! Mira que majicas las vacas! 😂

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Bajamos y empezamos a pasear entre las cabañas, y lo mejor, las vacas! Me encantan las vacas, es uno de mis animales favoritos, ya os habréis dado cuenta si habéis leído los post anteriores. Aquí están sueltas, a su bola, pastando y tan felices. Vale, impresionan porque algunas son muy grandes, pero para mí fue una experiencia increíble. Y bueno, qué puedo decir, las fotos lo dicen todo porque yo no sé cómo describir ese paisaje que me dejaba boquiabierta a cada paso. No os perdáis esta visita porque os va a encantar.

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De aquí nos fuimos a visitar el valle de Logarska Dolina. Y aquí empezaron la odisea, las complicaciones y las decepciones.

Este valle se visita por la carretera panorámica de Solcava, una carretera que sale desde ese pueblo, la 428 y se convierte en una de montaña que no recuerdo el número. Vale, si lo hubiese hecho así perfecto, pero llevaba apuntadas otras indicaciones que había leído en otros sitios. La gente decía que entraban por la carretera del hotel Plesnik y seguían hacia el valle. Yo entendí que desde allí se cogía la carretera. Pues no. Resulta que la carretera del famoso hotel es una carretera que llega a un punto que da la vuelta y sales al mismo sitio por el que has entrado. Si vas a hacer algún trekking, o a visitar la cascada Rinka, perfecto. Pero si no, te la puedes ahorrar, y digo ahorrar porque encima para pasar tienes que pagar 7€ por coche.

Entramos, paramos junto al hotel, oh qué bonito. Me hago la foto. Seguimos, no vemos indicación ninguna hacia Logarska Dolina. Qué raro, ese camino tan estrecho no creo que sea, no metas ahí el coche. Seguimos y nos damos cuenta de que estamos junto al hotel otra vez. Algo nos hemos pasado, vuelve a ver. Otra vuelta y nada. Le preguntamos al señor de la garita y nos dice que esa no es la carretera panorámica, que tenemos que coger la otra, la que hemos dejado antes. Pues nada, después de perder media hora dando vueltas, nos vamos de allí con la foto que me costó 7€. 👏👏👏

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Vamos a la carretera que nos indica y empezamos a subir. Vale, bien, muchas cuestas y curvas, paisaje poco, el suelo sin asfaltar ni nada todo lleno de gravilla y tierra… Si si qué bonito es.

Por fin llegamos a un mirador, están señalados con un dragón, la verdad es que las vistas son bonitas, pero llevamos media hora o más conduciendo por una carretera horrorosa.

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Seguimos, más de lo mismo. No habíamos comido y ya se había hecho algo tarde, pero paramos en una de las granjas que hay por allí por si tienen algo de comer o de picar. Sale un perro y una señora un poco después. No tiene nada, le preguntamos si podemos tomar una cerveza dice que bueno, que nos la saca. Nos cobra tres euros por cada una, y como estamos allí que parece que molestamos nos vamos antes de acabarla.

Seguimos por esa carretera del demonio y llegamos a otra parada donde hay una pequeña iglesia. Con vacas😍 . Es un entorno muy bonito, así que nos sentamos por allí a terminar las cervezas y me como un pequeño bocata que había sobrado del desayuno.

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Volvemos a la carretera criminal, resulta que está en obras y no puedes seguir hasta Solcava, con lo que nos toca dar la vuelta, volver por donde hemos venido y volver a comernos toda la carretera infernal.

Supongo que habrán acabado ya las obras y será algo más cómodo el camino, y que si la coges directamente desde Solcava y te ahorras dar vueltas será mucho más bonito todo.

La verdad es que nos pegamos una paliza para ver cuatro paisajes, muy bonitos sí, pero ya habíamos visto muchos paisajes bonitos y me fui con la sensación de que tampoco me sorprendían. Imagino que con la mala experiencia le quitó encanto, no voy a decir que no merezca la pena pero desde luego para mí no fue lo mejor del viaje. Pero bueno, ya se sabe, para gustos colores y según la experiencia te gusta más o menos un sitio.

Paramos en Solcava, con tres kilos de tierra en el coche que no llevábamos al entrar, y tampoco es que el pueblo sea una maravilla, es bastante normal.

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Nos fuimos a nuestro alojamiento para esa noche. La granja Stoglej. Cerca del pueblo de Luçe.

La granja es muy bonita, la típica casa con sus balcones de madera llenos de flores. Tienen el establo con vacas junto a la casa y un paisaje alrededor que te reconcilia con la vida. Qué paz y tranquilidad en todos los sitios que estuvimos.

Cuando ya estamos instalados nos vamos al pueblo a dar una vuelta y a cenar. El pueblo tiene su encanto.

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Cenamos en un restaurante que había en la calle principal, y me decidí a probar algo típico esloveno que casi no había comido nada. La verdad es que en este viaje he comido poco, cosa rara en mí que siempre pico un montón. Pero entre los desayunos que nos pegábamos y que estabas casi siempre en la montaña tampoco tenías mucha opción.

Bueno, comí una cosa que no recuerdo el nombre, el esloveno es imposible de recordar. Eran una especie de raviolis rellenos de carne de cerdo, y con una salsa, pero no me gustaron mucho, tenían un sabor muy fuerte, será por eso que no recuerdo el nombre.

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Y ya nos fuimos a descansar, la paliza de Logarska Dolina nos había dejado muertos. Mañana seguimos el viaje que ya está llegando a su fin.

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