Qué ver en Praslin

Praslin es la segunda isla más grande de Seychelles y donde se encuentra una de las playas más famosas de las islas y del mundo. Anse Lazio. De hecho esta playa fue considerada como la mejor del mundo pasando por delante de la playa más famosa de La Digue Anse Source d’Argent.

Antes de hablaros de las mejores playas de Praslin, os cuento un poco lo que hicimos en esta preciosa isla.

Estuvimos tres días y nos dio tiempo de ver algunas de las playas más bonitas que he visto en mi vida. Ya sabéis que a mí me gusta moverme, no soy de ir a un resort y no salir, así que había que explorar la isla.

Llegamos en la avioneta desde Mahé, y fuimos directamente al hotel en un taxi que cogimos en la misma puerta del aeropuerto. Lo primero es preguntar cuánto te va a cobrar para que luego no haya líos, no recuerdo lo que nos cobró pero nos pareció bien, así que subimos. A mitad de camino paró para coger a otra pareja con la que luego siguió camino, debe ser algo normal. Nos dejó en el hotel, pagamos y subimos a dejar las maletas. El hotel fue el Diamond Inn, en Grand Anse. Teníamos enfrente la parada del bus, había cajeros y tiendas, y algún restaurante cerca.

🌅🧡 Lo mejor, ver los atardeceres en Grand Anse. Espectaculares. Los más bonitos y naranjas que he visto en mi vida. A esas horas también se veían rayas pequeñas muy cerca de la orilla, los murciélagos sobrevolando la playa… vamos, un espectáculo. Totalmente diferente a ningún otro atardecer.

New photo by Anabel se va de viaje / Google Photos
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A esa hora es cuando los isleños se reúnen a tomar sus cervezas o salen a vender la pesca del día.

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Recordad que por la noche hay muy poca luz por la calle, llevad una linterna o el móvil para alumbraros porque además en los lados de la carretera suele haber cangrejos que hacen allí sus agujeros y salen por la noche. Y no son cangrejos pequeños precisamente jajaja.

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Nosotros fuimos a cenar un par de noches a Breeze Restaurant. Un poco caro, como todo en Seychelles, pero la comida estaba muy buena. Un día tomé fish and chips y otro día un curry de pescado, realmente bueno. Otro día cenamos en la habitación con alguna cosa que habíamos comprado.

En esta isla nos movimos en autobús. Supongo que en coche habríamos aprovechado más, pero la verdad es que nos dio la libertad de hacer algún trekking y de estar en playas donde no había sitio para dejar el coche.

⚠️ A tener en cuenta cuando os mováis en bus:

Las paradas están marcadas con una señal pintada en el suelo indicando Bus Stop. No hay carteles que pongan nombre de la parada ni nada, así que os tenéis que bajar un poco a ojo. Nosotros lo que hacíamos era poner el Google Maps para ver por dónde íbamos, y cuando veíamos que estábamos cerca de la playa que nos interesaba nos bajábamos. También está la opción de preguntar al conductor, pero a veces van tan llenos que es imposible quedarse cerca del conductor si no has pillado asiento.

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Las frecuencias suelen ser de una hora o más. Es imprescindible que consigáis una hoja de horarios, seguramente os la darán en el hotel. Suelen ir puntuales, pero a veces alguno falla. Lo mejor es estar en la parada un poco antes de la hora por si acaso, más vale esperar que perderlo. Los últimos buses pasan entre las cinco o las seis de la tarde, estad atentos para no perder el último.

Montar en bus en Seychelles es toda una experiencia. Primero por poder disfrutar del paisaje tranquilamente sin tener que estar pendiente de la carretera, recordad que allí se conduce por la izquierda, y poder ver cómo vive la gente. Y segundo porque bajar del autobús consiguiendo que no hayas echado el corazón por la boca con la velocidad que llevan en las curvas es digno de contar 😅

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Venga, pues vamos al lío

Las mejores playas de Praslin

No sé si hay alguna mala realmente, pero éstas son las que disfrutamos.

Anse Takamaka

Una playa totalmente solitaria. No tiene mucho trozo de arena, pero tendrás la playa solamente para ti. No llama la atención ni siquiera la entrada, bajas desde la carretera y ya estás casi en el agua, pero la recompensa es la tranquilidad que encuentras.

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Anse Bois de Rose

Seguimos andando por la carretera, y llegamos a esta playa junto al resort Coco de Mer. Tampoco había casi gente, y la playa es muy bonita.

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Punta Cocos

En esta zona el agua está mucho más movida, desde luego no es una playa que invite al baño.

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Aprovechamos para comer en un restaurante muy chulo que hay enfrente de la playa. Le cafe de Celiska, una casa colonial fundada por la abuela del actual propietario donde comimos unos sándwich y unos zumos naturales buenísimos.

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Anse Marie Louise

Para llegar tuvimos que andar un buen rato, pero encontramos una playa algo diferente, repleta de vegetación. Está cerca de la parada del bus y de la entrada a Ford Ferdinand del que os hablaré más tarde.

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Anse Georgette

Probablemente la playa más bonita de toda la isla. Para entrar tenéis que contactar con el resort Constance Lemuria y reservar. Yo envié un mail y no me contestaron, cuando llegamos allí dijeron que no tenían la reserva, pero al verme apurada buscando el mail en el móvil, nos cogieron los datos y pudimos entrar. Atraviesas el campo de golf del resort, el paisaje es espectacular y por fin llegas a la playa a través de una pequeña entrada entre palmeras.

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Ahí es cuando se te abre la boca y no puedes reaccionar hasta unos segundos después. El agua más azul que he visto en mi vida, arena blanca, palmeras. Hay que verla.

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Fuimos pronto y no había mucha gente, así que pudimos disfrutar del agua para nosotros solos durante un rato. Tan tranquila estaba que antes de meterme vi un pequeño tiburón por la orilla, pero desapareció enseguida. Eso sí, había olas bastante grandes y venían con fuerza, no sé cómo había gente que se metía tanto. Es peligroso, a mí me tiró una ola y eso que estaba cerca de la orilla y me costó salir. Así que mucho cuidado.

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Anse Lazio

Esta playa es la más famosa de la isla y quizá de Seychelles. Para llegar hay varias opciones.

Si vas en coche podrás bajar hasta la playa y aparcar allí cerca.

En autobús, la línea 62 te deja cerca y tienes que bajar por un camino asfaltado y andar unos quince minutos más o menos. (Nosotros lo hicimos de subida)

Desde la playa de Georgette hay un camino, pero como había llovido vimos la subida con barro y un poco chunga y no nos atrevimos.

En el autobús de la línea 61 que te deja más arriba de la entrada al Constance Lemuria, es la última parada del trayecto, y vas por un camino haciendo trekking. El paisaje es espectacular, así que merece la pena.

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Cuando salimos de Anse Georgette el autobús ya había pasado, así que decidimos ir a lo loco y subimos hasta el comienzo del camino andando por la carretera. No es que sea mucho trozo pero es bastante cuesta arriba y hacía mucho calor. Nos costó, pero lo logramos 😄✌️, y la recompensa del camino y de la primera playa mereció totalmente la pena. Este primer trozo no sé realmente si se considera ya Anse Lazio o no, está separada por unas piedras enormes, pero desde luego para mí fue la mejor playa de la isla. Agua transparente, arena blanca, agua como en una piscina. El paraíso total.

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Cruzando las rocas gigantes hay otra playa más grande que sí que es Anse Lazio. Pero me quedo con el otro trozo 😉

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Estuvimos tomando un zumo en el restaurante y ya nos fuimos hacia la parada del bus. El camino es cuesta arriba pero es tan bonito que se hace a gusto.

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Anse Volbert o Côte d’or

Es una playa larguísima y una zona de muchos hoteles y restaurantes, así que está bien para alojarse. Desde aquí también salen las excursiones a Curieuse Island.

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Cuando volvimos de la excursión de Curieuse estuvimos un rato por esta playa hasta la hora de coger el último bus. Y comimos un helado buenísimo en la zona de restaurantes de detrás de la playa.

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Hay otras playas que no nos dio tiempo a ver, como Anse Kerlan o Anse Boudin que son muy chulas también, pero de esas no os puedo contar nada. Ya me lo contaréis si vais 😉

Baie Sante Anne

Es la zona de donde salen los ferrys, a mí no me gustó mucho la verdad, hay una iglesia que es bonita, pero la zona no me atrajo mucho.

Excursión a Curieuse Island

Es una excursión algo cara, nos costó 75€ a cada uno, pero os la recomiendo totalmente. La cogimos con la empresa Barracuda, en la playa de Côte d’or, junto al Pirogue Lodge. La verdad es que fuimos un poco a la aventura porque no habíamos reservado ni nada. Cogimos el bus por la mañana pronto y fuimos rápidamente. Las excursiones había leído que empezaban sobre las 9, así que no sabíamos si íbamos a llegar a tiempo. Llegamos, hablamos con los chicos de allí y nos dijeron que no había problema.

En esta excursión te llevan en barco hasta Curieuse Island.

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Una vez que llegas te dicen cómo llegar a la otra playa y ya te dejan para estar con las tortugas gigantes. Impresionan eh? Nunca había visto tortugas tan grandes. Es genial poder estar allí paseando entre ellas, dándoles de comer (solo las hojas que te dan los chicos) y acariciándolas.

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Luego vas haciendo un trekking por tu cuenta entre manglares hasta la playa donde harán la barbacoa.

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Tienes rato para estar bañándote, te dan la comida que está buenísima, la verdad. Nos dieron ensaladas, arroz, pescado y pollo a la brasa. Riquísimo todo.

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Allí mismo está la antigua leprosería, donde se ve una pequeña exposición. La casa colonial es una monada, ya me gustaría tenerla para mí con todo ese trozo de playa. Toda la isla para mí, ya que nos ponemos 😂

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Después de comer te dejan otro rato para descansar. Allí estaba yo recogiendo conchas y caracolas por la orilla cuando me encuentro una tortuga paseando. Qué pasada! Cosas así son las que hacen estos sitios especiales.

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Vuelves al barco y vas a St. Pierre Islet y allí bajas a hacer snorkel. El islote es el típico de póster. Hay bastante gente porque casi todas las excursiones van allí, pero puedes estar tranquilamente. Yo ya sabéis que no me alejo mucho del sitio, pedí un chaleco salvavidas porque si no, no hubiese bajado, allí no haces pie, claro. Pero con mi chaleco disfruté como una enana viendo todo tipo de peces a cuál más bonito. Mi amigo se alejó un poco, fue detrás de otras rocas y pudo ver tortugas. Qué maravilla! Y qué pena que yo me quedé sin verlas.

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En Praslin aparte de playas también se puede visitar el Vallée de Mai una reserva natural donde poder ver el coco de mar en su hábitat. Este especie solo crece en Praslin y en Curieuse. La semilla masculina tiene forma de falo y la femenina de vagina. Como no nos dio tiempo a visitarlo nos conformamos con ver el coco de mer en la excursión a Curieuse.

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Esta reserva se encuentra en medio de la isla, un auténtico bosque tropical que puedes ver desde fuera cuando pasas con el autobús. Toda esa zona es espectacular por la vegetación. Es que Seychelles te sorprende a cada paso.

La entrada está en torno a los 25€, pero está la opción de visitar Fond Ferdinand, que es más barato y ves prácticamente lo mismo. Está situado al sur de la isla. La línea 62 de bus os deja justo al lado.

Bueno, pues espero que os sirvan estos consejos para disfrutar de esta maravillosa isla. Está claro que tres días se hacen cortos, pero es que una semana también se me habría hecho corta jajaja.

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